mércores, 9 de decembro de 2015

El baño al descubierto



El baño es ese lugar donde escondemos nuestra composición orgánica, guardamos una colección de instrumentos y potingues que nos permiten camuflar esos pequeños defectos y en él encerramos nuestra parte animal, porque no somos animales corrientes, somos racionales y debemos demostrar ese hecho mediante nuestro comportamiento y una limpieza impropia de cualquier otro bicho.

Si entramos en el reducto de la ocultación primaria y observamos detenidamente, nos damos cuenta de la retorcida ingeniería con la que enjaulamos aquello que nos hace viles. Comencemos por uno de estos artilugios, uno que solemos tener todos pegado en la pared.

El usuario de esta sala de ocultación necesita saber de alguna manera si está llevando a cabo su propósito, y aquí entra el espejo. Nunca encontraremos a alguien que nos pueda describir con la precisión de un espejo, nos asiste en las delicadas operaciones del cepillado del cabello o los dientes y jamás le dirá a nadie como extraemos esa espinilla que estaba en ese sitio tan raro. 

Comúnmente bajo del espejo encontramos otro aparato que nos permite eliminar todas las pruebas de nuestro delito, este lleva consigo otros accesorios menores que complementan su función final, no es otra cosa que el lavabo. Tras renegar de una parte de nosotros mismos en otro lugar de esta sala, vemos los vestigios del delito en nuestras manos, hieden a animal y a todo de lo que nuestra superioridad ordenada se aleja y concibe como primitivo. Entonces liberamos al agua y al jabón que son la bandera de la purificación sobre ella y contemplamos satisfechos la desaparición de las pruebas.

Y sin embargo no hemos llegado a la piedra angular que define este espacio y cuenta de verdad cómo avanzamos a la desaparición progresiva, ni a su fiel compañera que elimina todo rastro de la básica purgación. El estado de esta pieza refleja con exactitud el grado de separación de lo primario del usuario, en este caso particular es totalmente blanca, extrañamente blanca, no desprende un olor ofensivo, sino un toque cítrico y no se puede encontrar ningún color aparte del blanco. Su compañera se describe exactamente igual, tiene años de servicio en sus cerdas y sólo es comprobable su desgaste. La enfermedad es palpable, no sólo se deshace de la porquería, también de cualquier testigo potencial negando así la verdad degradativa mediante ritos cercanos a una religión del hipoclorito de sodio. El sumidero y su fiel espada son blancos y puros y erradican la corrupción del hombre. Es el misterio divino y salvador de nuestro pecado de vivir, de nuestra inteligencia fruto de su vientre, sentados y a la derecha de la taza el rollo, líbrenos de la inmundicia por los siglos de los siglos. Amén.

La visión del cubículo nos ha contado muchas cosas sobre nosotros y la verdad que ocultamos, pero queda mucho por contar, como historia de la humanidad en un rollo de papel higiénico.

martes, 1 de decembro de 2015

¿De verdad somos más cultos ahora?



No. Conocemos más cosas y sabemos utilizar más herramientas, pero no sabríamos cómo se conocen esas cosas ni crear esas herramientas.

Es verdad que ahora podemos acceder al conocimiento de muchas maneras, existen complejos destinados a educación, compartimos una literatura extensísima y podemos compartir distintas visiones del mundo gracias a los puentes de la telecomunicación. Y sin embargo frivolizamos la oportunidad que se nos brinda con la educación, los libros están muertos en las estanterías de las casas y las vallas prácticamente brotan del suelo cuando el país de al lado estornuda.

No existe una razón concreta para explicar este problema, pero podemos intentar buscar sus raíces.

El avance se produce con la pregunta y la pregunta nace de la curiosidad. Pensemos un segundo en personas que tengan curiosidad, luego seleccionemos a los que podrían satisfacerla y por último a quienes realmente pueden permitirse satisfacerla. Sería igualmente extenso tratar el porqué de la extinción de la curiosidad, por ello en este caso nos quedaremos con la borrachera informativa a la que nos sometemos diariamente. Al igual que un empacho de dulces el empacho de datos tiene el mismo efecto secundario de rechazo a ingerir nada similar en el futuro, vivimos rodeados de información, tenemos a nuestro alcance toda la información que queramos. Pero toda esa información es mayoritariamente muy inútil y nos vuelve reacios al aprendizaje. Ya lo vimos en “Un mundo feliz” y seguimos sin aprender.

Seguimos tirando del hilo y pronto llegamos a un gran nodo y base, y posiblemente la defensa de la incultura. Con la educación hemos topado. Volvamos al necesario ejercicio del pensamiento. Nuestro conocimiento del mundo define nuestras acciones y por ello es truncado en múltiples ocasiones. Han luchado mucho por un sistema educativo con igualdad de oportunidades, y podemos acceder a ese tesoro, pero los usuarios no lo valoran y el interés establecido en sociedad tampoco. La educación no es sólo saber puro y duro, es maravillarse con el avance de lo que conocemos, comprender el mundo, construir unos cimientos que sostengan nuestra mente, apertura ante lo nuevo, alimentar la curiosidad ante lo desconocido y dejar un camino que otros puedan aprender para llegar más lejos. Todas las asignaturas que impartimos son necesarias, conforman el equilibrio del saber humano y su más puro deseo de entender. El método de enseñanza es erróneo, es práctico porque permite hacer un seguimiento al alumno y a lo que parece saber, pero vemos un gravísimo problema cuando el alumno tipo sólo tiene claro el modelo de un examen perfecto y aspira a obtener una nota por encima de un conocimiento. 

Llegados a este punto nos queda una pregunta que hacernos. ¿Qué es la Cultura? La palabra lleva asociada una carga connotativa importante, no podemos definir sus límites con exactitud, aunque sí algunos de sus aspectos. La Cultura es una curiosidad bien satisfecha, una diversidad que demuestra lo mucho que asumimos y lo poco que nos preguntamos, y también una educación en el mejor sentido de la palabra. 

Según los griegos clásicos la filosofía es el amor a la sabiduría, es una pena que no seamos ese tipo de filósofos. Nada impide que podamos serlo.

domingo, 29 de novembro de 2015

Adeus

Falara cos ventos do ardalén
de auga que asubiaba entre as rochas.
Moito sabían elas da música
que fan as buguinas que gardamos
nos petos da chaqueta.

Eu sentara na area feita cos
pensamentos das pedras,
soterrara a cabeza para saber
se tamén levaran os meus onda elas.

Agora na auga navegaba
porque moitos din que o mar lava
borróns de tinta das nosas páxinas.

Así, vento, area e auga
levaban colgantes cos barcos
daqueles mariños nenos.

A vila marchara e esquecérme,
xamais fun barco de vela
só soñara con chegar a aquel porto.

Eu quedara coa buguina nas miñas mans
e aprendíalle a chorar as cantigas
do vento, da area e da auga.
Dixéralle adeus á miña vila.

Novas publicacións


En vista da progresiva desertización que padece o blog, engadirase un novo tipo de publicacións.
Esta decisión foi tomada co obxectivo de poder ofrecer un contido de calidade.
Agardo a vosa aceptación destas novas composicións, principalmente artigos críticos.
Agradézovos que leades os meus poemas, a prosa poética e mais os artigos, e grazas polo voso tempo.

Atentamente:
A dirección do Blog.

luns, 14 de setembro de 2015

Non é inverno

Xa era algo tarde, pero el seguía co teléfono  a voltas, mirando a pantalla coma se eso axudase a ver quen estaba ao outro lado, aquela tarde de verán era máis típica dun inverno algo quente, tristeira e sen nada que facer salvo mirar fixamente un aparello electrónico.

O tempo pasa e foxe e non quere que o vexas escapar, porque sabe que é de mala educación, pero no fondo el sabe que non é culpa súa, do tempo digo.

Cando un está só é o momento ideal para que as pantasmas saian de entre as letras ou as fotografías que mandaran, el sabíao ben, pero tentaba a sorte cando lía aquelas mensaxes e lembraba, logo caía na autocompasión e na melancolía, todo puro teatro, claro.

Se cadra as veces o teatro marchaba e sí estaba tristeiro, diante dunhas lembranzas moi amigables e a carón dun día de verán gris, se cadra non todo era como debía ser. Ou sí.

O peor chegaba cando atopaba as mensaxes daquelas persoas polas que suspirara, entón si que realmente caía nun alcoholismo psicolóxico non perxudicial e vivía unha película en branco e negro cunha copa e mais un puro. Facíase el só unha pura película.

Naquel filme falaba cun pianista que tamén era él e dicíalle o mal que lle fora outra vez e o pianista respondíalle ¨Por eso somos artistas meu amigo¨, dicíalle que nunca saía nada ben e non tiña nin idea de por qué, e respondíalle ¨Pero só nestas cousas¨, e dáballe a razón.

Desta volta o tempo voltara e trouxera un caixón cheo de detalles que el esquecera, pero eran deses que pesaban tanto e non lle deu tempo a mandarllos de volta.

A cinta daquela película rematara e volvera a realidade en escala de grises, pero trouxera da viaxe as sensacións que supoñíase debían quedar alí. Outra vez diante dun movil coa vista cravada nel, pero esta vez buscándoa ao outro lado, sen éxito.

Agora atopábase noutra historia, pero feita en papel, que el ben coñecía, e ríase coa amargura do café porque sabía que fora ninguén o vía chorar, e non podía, pero dentro sempre doía, coma se fose a primeira vez, e sí choraba, pero choraba o azul dos bolígrafos.

domingo, 16 de agosto de 2015

Crux

Os mortos non senten
sentiron os corpos
estou morto e sinto
só dor, só dor.

Esquirlas ser, pó.
Unha vida, nada
unha nada non foi nada
os espellismos non son nada.

Os mortos non soñan
non viven
mais eu estou morto
e soño e vivo.

Non rompeches nada
que antes non crebara
só dureza, elegancia
fría do diamante.

É graciosno,
os mortos non senten
pero eu sinto
forza, nada e dor.

martes, 14 de xullo de 2015

River

Once was a winter soul
fallen in a Summer dream
melting into a deep Spring.

Time flows, it flows with him
then its name was given.
It was River.

River forgot his name
torn to liquid pain
tears of his memory.

River forgave his name
and lost his way.
Now River no more
now endless sea.

domingo, 19 de abril de 2015

Ciclo

Véxote lonxe das miñas mans,
búscante tenras e sinceiras
e só atopan néboa.

Quérote preto e tocarte,
saber que non esvaeces
como fixeron sempre.

Síntome crebar cando lembro
tantas esperanzas fuxidas,
tantas veces rexeitado.

Esquecín por fendido
a chorar aquelo perdido,
mais gardalo no fondo de min.

Pídoche que me mates agora,
ou sequera aprenderme a chorar
dicíndote: quérote.

domingo, 22 de febreiro de 2015

Veritatem

Volvereillo a dicir X, aquí non estou e eu non existo, e iso é unha verdade que non pode contradicir. Disque escoita o que lle digo e, por iso é mentira? Vaites!, aínda non comprende as regras da verdade.
Imos mellorando, agora preste atención que é importante. Vostede chámalle verdade a moitas cousas que semellan selo e tacha de mentira outras tantas, dende cándo levará o home a procurar nela?, pero agora eu aquí presente amosareille algo da verdade. Non, non minto e non me trabuco, eu non lle dixen nada que non encaixe, aínda que teime no contrario. Véxoo. Vai pouco a pouco e agora atopaches o fío deste instante, ben, cólleo ben.
A cousa que lle chamades non é verdade, aseméllase mais non o é. É conveniencia en ocasións, moitas das veces por certo, son esas cousas que encaixan na lóxica incompleta das persoas, eses feitos incompletos. X, a túa mente é incompleta e por iso garda cun receo insospeitado esa tendencia da especia á inexactitude, a tentar completarse e ir descubrindo a verdade na súa máis pura reflexión.
Vexo que comezas a entendelo X, es moito mellor arranxando o crebacabezas ca os outros, impresiónasme, malia que non acadas aínda esa orde que tanto debezan as mentes. Aínda.
Nunca pensaches por un intre nas definicións do que chamades verdade? Por qué non coinciden, non son aplicables, nin cohetentes, nin as mesmas? Incompleto, Inexacto, Imperfecto. Non son verdade, as vosas maneiras de entender a verdade non se poden aplicar a si mesmas, por iso non son verdade. Son algo semellante.
Daste conta X? Sabes xa quén son eu?
Abráiasme, conseguiches comprendelo, completácheste e agora perdeches a túa humanidade e decátaste do que che facía falla non ser perfecto para selo. Coñeces a verdade, parabéns.
Neste intre de comprensión acadáchela X, renunciaches a aquelo que che facía incompleto e viches cal sinxelo é. Deixaches de mirar a sombra que proxectaba o obxecto estrano e o miraches directamente para darte conta do que que é e significa.
Agora que a temos aquí nas nosas mans, cómo crías que era?
Dime a Verdade

luns, 26 de xaneiro de 2015

Albus Caelestis

Día anterior do mes seguinte do ano que queiras.

    Eu, ser consciente e posuidor de todas as miñas facultades escribo as últimas liñas coma eu mesmo.
    Xa vivín esta vida suficientemente coma para levar carga dabondo, a miña conciencia madurou de máis e agora dóeme saberme vivo, non aturo máis coñecer o mundo no que vivo e a natureza dos homes. Por iso decido renunciar a miña memoria.
    Non teño valor nin xustifico o suicidio, porque ben sei que son querido e aínda on esquecín como querer, por iso renuncio a miña memoria.
    Agora fálote a ti, miña rula, que me axudaches a vivir a realidade tanto tempo e as túas son as poucas lembranzas que non quero esquecer. Lembro as primeiras veces, cando te coñecín, cando me axudaches e cando me perdoas. Non te xulgaría por non perdoar este meu acto de egoísmo.
    Quero falar a todos aqueles que poidan ler este réquiem da miña razón, pois non é común que alguén renuncie a súa memoria. Durante a miña consciencia aprendín a ver a esencia da nosa especie, bebín dela e obtiven todo o coñecemento que quixen e o que necesitei, pero co tempo achei a escuridade que se agochaba no froito prohibido. Coñecía demasiado e xa non podía ser feliz.
    Memoria, antes de decirche adeus teño que pedirche algunha cousa. Agradeceríache que bicase unha última vez a miña compañeira e me amosases a historia de quen son e o que decido ser, gárdaas e permíteme saber que es libre alá onde marches, e por último dille a nova persoa que chegue a este corpo que debe comezar de novo a tarefa que eu non me atrevín a rematar. Grazas por axudarme a ser, agora debo darche o adeus e desexarte boa sorte.
Voa amiga miña.